Prestaciones y aplicaciones previstas
Esta batería de fosfato de hierro y litio está concebida como sustitución de baterías de plomo-ácido en aplicaciones portátiles, náuticas, industriales, vehículos recreativos y sistemas aislados. Sus 2,56 kWh nominales a 25 °C permiten plantear una solución compacta para instalaciones de 24 V en las que se necesite almacenamiento electroquímico con gestión electrónica integrada.
La elección debe partir de tres datos: la tensión nominal del sistema, la energía que se desea almacenar y la corriente real exigida por las cargas. La capacidad de 100 Ah describe la capacidad nominal de esta variante; la potencia disponible depende además de la corriente continua admisible y del dimensionamiento global de la instalación.
El rendimiento energético de ciclo completo declarado es del 93 %. La vida útil declarada, a 25 °C y con una capacidad restante mínima del 80 %, es de 2500 ciclos al 80 % de profundidad de descarga, 3000 ciclos al 70 % y 5000 ciclos al 50 %.
BMS integrado, control y funcionamiento
El sistema incorpora un BMS integrado con equilibrado de celdas, protección y monitorización. Esta arquitectura supervisa el funcionamiento interno de la batería y centraliza las funciones de gestión previstas para la gama SuperPack NG. También dispone de un pulsador físico de encendido y apagado e indicadores LED de estado.
La comunicación Bluetooth permite configurar, monitorizar y actualizar el firmware mediante VictronConnect. Esta conexión facilita la consulta del estado de la batería y el acceso a las funciones de gestión compatibles con el sistema, sin sustituir la necesidad de dimensionar correctamente los elementos eléctricos externos.
La batería incluye una señal de retroalimentación externa EFS configurable. Puede utilizarse para una protección redundante o para activar una señal de arranque del cargador, según el diseño de la instalación. El BMS interno no debe interpretarse como una razón para eliminar automáticamente las protecciones externas que requiera el sistema.
Autocalentamiento y uso en ambientes fríos
La función de autocalentamiento interno tiene una potencia máxima de 130 W. Cuando la temperatura de las celdas impide cargar con seguridad, la carga se suspende por debajo de 0 °C y el sistema utiliza el autocalentamiento para elevar la temperatura de las celdas. La carga puede reanudarse automáticamente cuando alcanzan una temperatura segura.
La batería puede funcionar en carga y descarga entre -30 °C y 60 °C, con la particularidad de que la carga queda suspendida por debajo de 0 °C mientras actúa el calentamiento interno. Por ello, en instalaciones expuestas al frío conviene prever el comportamiento de la fuente de carga y del sistema durante el periodo de calentamiento.
Para almacenamiento, el intervalo recomendado es de 10 °C a 35 °C. Puede almacenarse en un rango ampliado de -40 °C a 65 °C, aunque las condiciones extremas pueden reducir el rendimiento. A 25 °C, el tiempo máximo de almacenamiento es de un año con un estado de carga inicial superior al 50 %.
Límites eléctricos para seleccionar el sistema
La corriente de descarga continua recomendada es de 50 A. La corriente máxima de descarga continua es de 200 A; por encima de ese límite, la protección se activa en un máximo de 10 segundos. Esta cifra no debe utilizarse como corriente de trabajo recomendada ni confundirse con una corriente de pico.
En carga, la corriente recomendada es de 30 A y la máxima continua de 100 A. La tensión de carga recomendada es de 28 V, con una tensión de flotación de 27 V y un rango de tensión de carga de 27 a 28,4 V. La tensión de fin de descarga es de 22,4 V.
Estos valores sirven para comprobar la adecuación del cargador y del equipo conectado. El cableado, los dispositivos de protección y el resto de componentes deben seleccionarse de acuerdo con la corriente real de la instalación; los límites de la batería no sustituyen el cálculo completo del sistema.
Conexión en paralelo y compatibilidad de la instalación
La gama Lithium SuperPack NG admite conexión en paralelo para ampliar la energía disponible. Esta configuración puede ser adecuada cuando una sola batería no proporciona la capacidad energética necesaria, siempre que el conjunto y la instalación respeten la corriente máxima admisible del sistema.
La conexión en paralelo no autoriza a superar los límites de corriente de la batería ni los del resto de componentes. El aumento de energía disponible y la potencia que puede entregar el sistema son aspectos distintos: la potencia queda condicionada por las corrientes máximas del conjunto, el cableado y las protecciones.
La conexión en serie no está permitida. Por tanto, esta variante debe seleccionarse para sistemas cuya arquitectura sea compatible con una batería nominal de 25,6 V y no para crear bancos de tensión superior mediante series de unidades.
Montaje, entorno y conexiones
Las dimensiones del cuerpo son de 466 × 198 × 173 mm. Deben añadirse 15 mm de altura para los tornillos de los terminales. El peso es de 20,5 kg, un dato relevante para el soporte mecánico, la manipulación y la ubicación definitiva.
El montaje está permitido en posición vertical o sobre el lado largo, siempre con apoyo horizontal plano. La carcasa tiene grado de protección IP65: resiste salpicaduras, pero no es apta para inmersión. El entorno de funcionamiento debe mantener una humedad inferior al 90 % de humedad relativa y sin condensación.
Las conexiones de potencia utilizan insertos roscados M8 hembra de 20 mm. La instalación debe dejar espacio suficiente para los terminales, respetar la orientación permitida y proporcionar un apoyo estable. La protección IP65 no elimina la necesidad de evitar condensación, acumulación de agua o exposición a inmersión.
Manipulación, transporte y marco normativo
La batería está clasificada para transporte como UN3480, clase 9, grupo de embalaje II y ha sido ensayada conforme a UN38.3. Esta clasificación debe tenerse en cuenta en la manipulación y en la planificación logística de una batería de litio.
La declaración UE vincula esta referencia con la legislación europea de baterías, REACH, RoHS y RED. Estas referencias normativas forman parte del marco aplicable al producto y no sustituyen las instrucciones de montaje, uso y protección de la instalación.
Antes de integrar la batería en un sistema, deben comprobarse la tensión de trabajo, las corrientes de carga y descarga, la posibilidad de conexión en paralelo, la orientación de montaje y la configuración de la señal EFS. La batería debe mantenerse protegida frente a la inmersión y funcionar dentro de las condiciones ambientales indicadas.
Preguntas frecuentes
¿Qué capacidad y energía tiene esta batería?
La capacidad nominal es de 100 Ah a 25 °C y la energía nominal es de 2560 Wh, equivalentes a 2,56 kWh. La tensión nominal es de 25,6 V.
¿Se puede conectar esta batería en serie?
No. La conexión en serie no está permitida para esta gama. Sí admite conexión en paralelo para ampliar la energía disponible, respetando siempre la corriente máxima del sistema.
¿Cómo funciona con temperaturas bajo cero?
Por debajo de 0 °C la carga se suspende mientras el autocalentamiento interno eleva la temperatura de las celdas. La potencia máxima de autocalentamiento es de 130 W y la carga puede reanudarse automáticamente cuando las celdas alcanzan una temperatura segura. La descarga puede funcionar dentro del rango de -30 °C a 60 °C.
¿Qué corriente de carga debe utilizarse?
La corriente de carga recomendada es de 30 A y la máxima de carga continua es de 100 A. La tensión de carga recomendada es de 28 V, con un rango de 27 a 28,4 V y una tensión de flotación de 27 V.
¿Qué corriente puede entregar de forma continua?
La corriente de descarga continua recomendada es de 50 A. La corriente máxima de descarga continua es de 200 A; por encima de ese límite, la protección se activa en un máximo de 10 segundos. El diseño de la instalación debe considerar también el cableado, las protecciones y los equipos conectados.
¿La batería necesita un sistema de gestión externo?
La batería integra un BMS con equilibrado de celdas, protección y monitorización. Además, dispone de una señal EFS configurable para una protección redundante o para activar una señal de arranque del cargador. El diseño final debe mantener las protecciones externas que requiera la instalación; el BMS interno no elimina automáticamente esa necesidad.